Obras del pasado, promesas del futuro
Diciembre 27, 2008 · Imprimir este artículo
José Miguel Insulza, Secretario General de la OEA.
Frecuentemente se escucha decir que quienes postulan a gobernar deben preocuparse de ofrecer alternativas de futuro antes que hacer recuerdos del pasado. Comparto esa opinión, porque la democracia se basa en el compromiso entre quienes buscan ser electos y los ciudadanos que los van a elegir. Pero ofertas de futuro las puede hacer cualquiera y de todo tipo. Por ello, y porque no están naciendo hoy, la derecha y la Concertación tienen la obligación de responder por su pasado. Lo que hicieron ayer prefigura lo que quieren o pueden hacer en el futuro. De ahí que, al hablar sobre qué nos depara 2009, mi reflexión no puede sino unir futuro y pasado.
Creo que los chilenos enfrentaremos el próximo año por lo menos dos importantes desafíos. El primero: durante los meses venideros inevitablemente nos alcanzará la crisis económica que ya está afligiendo a la mayoría de los países del mundo. Estamos, sin embargo, mejor preparados para afrontarla, porque no sólo nuestra economía es sólida, sino que tambien lo son nuestras instituciones económicas.
Antes de que la crisis estallara en EEUU, muchas voces anunciaron lo que venía, pero nadie hizo algo. ¿Por qué? Porque bancos y empresas dedicadas a la especulación estaban ganando miles de millones de dólares con ello. Para evitar ese tipo de situaciones es que existen las regulaciones; para ello es que debe existir una autoridad estatal responsable y respetable, en la que todos depositen su confianza para que vele por el bienestar colectivo. Justamente por ello, los gobiernos de la Concertación se han preocupado, en el pasado, de fortalecer los instrumentos regulatorios que nos permiten impedir que lo que ocurrió en EEUU se produzca Chile.
Es por ello también que seguiremos ofreciendo para el futuro más y mejor Estado, como una manera de orientar, proteger y regular el mercado; una opción que levantamos hoy con más fuerza aún que ayer, ante el ideologismo de la derecha chilena que se está convirtiendo en el último reducto mundial del fundamentalismo de mercado.
El próximo año, además, renovaremos a buena parte de nuestras autoridades. Es el hermoso desafío de la democracia que periódicamente nos convoca a pronunciarnos sobre nuestros gobernantes y sobre quienes pretenden reemplazarlos. Un desafío que los chilenos también enfrentaremos en inmejorables condiciones. Lo haremos luego de dieciocho años de gobiernos de la Concertación en los que Chile ha reconstruido su democracia. Casi dos décadas de prosperidad, paz social y gobernabilidad. La pobreza se ha reducido a un tercio y se han reformado el sistema penal y la seguridad social de modo de garantizar expedición en la impartición de justicia y pensiones para todos los chilenos. También se ha estructurado un plan como el Auge que les garantiza salud oportuna y de calidad.
Dieciocho años de un avance ininterrumpido que explica que el 70 % de los estudiantes universitarios sean hoy los primeros de su familia en pisar un aula y que nos permite desplazarnos dentro de nuestras ciudades y a lo largo del país mediante una red de infraestructura recién creada que supera a aquella construida durante toda la historia nacional previa.
Con más democracia, instituciones más sólidas y mejor calidad de vida ciertamente los chilenos podrán hacer frente a los desafíos que les depara 2009, como los nuevos que vendrán a futuro. Y terminar el año eligiendo a quienes, con nuestras obras del pasado, estamos demostrando lo que se puede esperar de nosotros en el futuro.
Publicado en La Tercera el 27 de diciembre de 2008.



















Gran columna. Pienso que Insulza va aquí directo al grano. Si la especulación no ha logrado todavía sumirnos en la crisis estadounidense es por la visión, la responsabilidad y la capacidad que han tenido nuestros estadistas (entre los cuales él destaca) de no permitir que la mazorca la desgranen a voluntad los especuladores y los fundamentalistas del mercado. Si Chile, como dice Insulza, entra al año 2009 en condiciones de enfrentar los desafíos actuales y los que se vienen, es gracias a esa visión, a esa responsabilidad y a esa capacidad.
Insulza es la opción.
y no hay más!
Hace más de un año posteé aquí con la esperanza de que Insulza fuera nuestro candidato.
Y todo podría se distinto si hoy eso fuese realidad.
Que dolor en el alma me da pensar que la derecha será gobierno.
Lo espero para el 2014, a ud o Michelle.
Exito-