José Miguel Insulza: “Me encanta ser el candidato con menos rechazo”
Septiembre 30, 2008 · Imprimir este artículo
Medio en serio, medio en broma, se hace cargo del apelativo de “Tarzán” que algunos le han puesto para graficar su intención de no soltar una liana mientras no tenga la otra asegurada. El dice que no es un asunto de prudencia, sino de responsabilidad. Lo que es claro es que Insulza tiene ganas, y muchas.
Iba a ser una entrevista telefónica. José Miguel Insulza nos iba a contestar el teléfono desde su oficina en la OEA, en Washington. Pero la Presidenta Bachelet decidió convocar a una reunión de emergencia de Unasur por la compleja situación boliviana. Nueve mandatarios de América del Sur, un canciller y José Miguel Insulza fueron parte de ese selecto grupo que se reunió en la Moneda por mas de seis horas para redactar una declaración en defensa de la democracia y de Evo Morales.
El lunes 15 de Septiembre, a pocas horas de haber aterrizado, con la camisa aún algo arrugada por el viaje y su celular sonando a cada tanto, Insulza se dio tiempo para esta entrevista.
Risueño, bien dispuesto, franco, el llamado “Panzer” confesó lo difícil que se le está haciendo su doble militancia. Es decir, jugar en al cancha de la OEA, como funcionario internacional, y al mismo tiempo, estar siendo tironeado por su condición de presidenciable. “Siento que por querer hacer todo bien, puedo terminar haciendo todo mal”, reflexiona.
A Insulza no le asustan las encuestas, por ahora. Dice que si él marca poco es porque la gente aún no ve claridad presidencial en la Concertación. Tampoco le inquieta Piñera, dice. A Insulza le preocupa más el ánimo interno de sus aliados. “Veo que algunos están en lo que yo llamaría la Ceremonia del Adiós 2″, dice el “panzer” al señalar que él confía en que las próximas elecciones municipales serán el antídoto para la desunión.
-Muchos sostienen que usted no se la está jugando. Hasta Pablo Longueira ha dicho que le sorprende lo irresoluto que está…
-Mire, yo estoy muy resoluto. He dicho que estoy disponible para ser candidato de la Concertación, pero sólo si hay un proceso de definición que culmine en una candidatura única.
-¿No es complicado para usted mantener esa suerte de doble militancia?
-Es claro que no puedo seguir haciendo dos cosas al mismo tiempo. Trato de hacerlas bien, y de repente siento que las voy a empezar a hacer las dos mal. En ese sentido, tengo que tomar una decisión de aquí al 1 de diciembre o al 1 de enero a más tardar ¡Y no le quepa duda que la voy a tomar!
-Pero usted es un político sagaz y sabe que las encuestas van marcando tendencias. Piñera está punteando y usted aparece bastante bajo en los sondeos. Mientras más tiempo pase, más difícil será repuntar…
-Todos los candidatos de la Concertación están bastante bajos. Y Piñera aparece con una eventual intención de voto relativamente alta, pero lo le alcanza para ser elegido presidente. Por lo tanto, lo que le da esta apariencia de fortaleza a Piñera son las enormes divisiones internas de la Concertación. Déjeme contarle un secreto. En el 2000, cuando hacía pocos meses que había asumido Lagos, algunas encuestas mostraban a Lavín por sobre Lagos. Y mire lo que pasó. Lagos terminó con un 68% de apoyo y Lavín terminó metido en el montón. La política es muy cambiante. Las encuestas hay que mirarlas con cuidado.
-Pero usted aparece siempre en un tercer lugar…
-Cuando miro las encuestas, me digo: “No estoy tan mal”
-¿En serio?
-Mire, hay una cosa que me encanta repetir. Como en el fondo soy un gran conciliador, me encanta ser el candidato que genera menos rechazo. Me gusta tanto como estar primero en las encuestas.
-Me llama la atención que frente a una Concertación tan en crisis, todos sus candidatos pongan tantas condiciones. Lagos dice que no va a ir a primarias. Frei y usted dicen que sólo van si hay primarias. Alvear también tiene sus reglas…
-Separemos la paja del trigo. Tanto el Presidente Frei como yo hemos dicho que aquí tiene que haber un solo candidato y por lo tanto tienen que haber primarias. Eso no es poner una condición. Sólo es una constatación política: que la Concertación no sobrevive si van dos candidatos. Por lo tanto, mi reticencia a meterme a un proceso en que haya más de un candidato, es porque eso va a significar el fracaso de la Concertación. Y yo no estoy dispuesto a jugar ese papel.
-¿Y qué me dice del caso de Lagos?
-Bueno el Presidente Lagos ha puesto una condición distinta. El dice que consideraría esa opción si todos se al ofrecen en conjunto. Es una forma de ver las cosas. Pero no es una condición tampoco. Ahora, en mi caso hay un problema adicional.
-Su doble militancia entre la OEA y la opción Presidencial…
-Claro. Yo soy secretario general de la OEA y aunque digan lo que digan, habré hecho un buen papel. Pero es necesario entender mi situación. No puedo dejar el cargo de un día para otro y decirles: “Muchachos, voy a dejar este compromiso porque en Chile hay un proceso complejo y voy a ir a pelear una candidatura”. Comprenderá que eso es bien distinto a decirles que me voy porque me han nombrado candidato.
-Pero entonces usted está pidiendo lo mismo que Lagos: ser nominado.
-No es exactamente lo mismo. Yo sólo estoy pidiendo un proceso claro y estoy dispuesto a someterme a ese mecanismo, cualquiera sea.
-Habrá escuchado que algunos dicen que es como Tarzán: que no suelta una liana si antes no agarra otra.
-En mi vida política siempre he corrido muchos riesgos. El asunto no se trata de tirarse o no al vacío. Estoy disponible si me embarco en un proceso cierto. Pero abandonar mi cargo para embarcarme en algo que no tiene ningún diseño, me costaría mucho.
-O sea, sólo necesita que le digan que habrá primarias.
-Todo lo que pido es la necesidad de que se explicite, primero, si habrá candidato único. Respecto del procedimiento, hasta le matizo el tema de las primarias. Porque si me dicen que vamos a llevar un solo candidato y tenemos dos o tres procedimientos alternativos, también lo acepto. ¡Pero que me digan en qué cancha vamos a jugar!
-Pero nadie le puede asegurar nada. Todos los candidatos están jugados a la incertidumbre…
-Perdón. Yo voy a primarias con resultado incierto. Nadie ha dicho que voy a ganar. No me voy a venir a sentar a Santiago para ver qué pasa… No estoy disponible para eso.
-¿Cuánto le complica la indefinición de Lagos?
-Yo respeto plenamente el silencio de los demás. Y no tengo ningún inconveniente en competir con nadie.
¿De verdad no le complica competir con Lagos?
-Yo estoy disponible para ser candidato si mi partido, y ojalá otro partido más de la Concertación, me postulan. Ahora, si deciden ir con lagos, eso ya es asunto de ellos.
-Hace algunos años, usted no fue candidato porque lo frenó el fenómeno Bachelet. ¿Qué pasa esta vez? ¿Cruzará la línea o no?
-Hoy no veo que haya un candidato natural como sí fue el caso de Bachelet. Por lo tanto, estoy perfectamente dispuesto a asumir esa responsabilidad.
-Pero más allá de la Concertación, ¿no siente que ésta es su última oportunidad de ser un presidenciable? ¿Cuánto se la va a jugar?
-Estoy muy satisfecho con mi vida política. He dicho que estoy disponible para ser candidato presidencial, pero si no lo soy, tampoco voy a considerar que mi vida política ha fracasado. Nunca he andado ansioso o anhelante detrás de un cargo. Pero cuando hay que jugársela, me la juego. Y si soy candidato presidencial, también me la voy a jugar hasta morir.
-Usted ha conocido a varios candidatos desde muy cerca. ¿Cuáles cree que son sus atributos para ser candidato presidencial?
-Primero, yo resuelvo los problemas. No me quedo con los problemas sobre la mesa durante quince días. Cuando hay que decidir, decido. Y me equivoco bastante menos que el promedio.
-Considera que tiene buen “olfato político”.
-Más que nada tengo sentido común. No me equivoco al leer las cartas que hay sobre la mesa. Segundo, soy muy persistente. No soy veleidoso. No digo que quiero una cosa y luego quiero otra. Y lo tercero es que soy un buen conciliador. Elijo bien a la gente que trabaja conmigo y busco siempre soluciones a los problemas.
-Hay quienes dicen que Insulza es un candidato que le gusta más a la elite. ¿Lo siente un poco así?
-Para nada. La gente de los sectores medios y populares me trata muy bien. Además, yo soy lo menos de elite que hay. Soy totalmente clase media en este país. ¡Pero totalmente! Mi papá juntó algunos pesitos porque mi mamá quería que fuéramos a un colegio católico y que aprendiéramos inglés. Es cierto. Tampoco éramos pobres. Éramos clase media.
-El encuentro de Unasur, ¿no le quita rol a la OEA? La derecha ha dicho que esto da cuenta de que Insulza ha fracasado en sus gestiones.
-Estamos en campaña presidencial. Es casi halagador que digan eso, porque hasta ahora no se habían preocupado de esas cosas. La verdad es que nosotros tenemos una misión permanente en Bolivia. Y yo mismo hablo con autoridades bolivianas a cada rato. Entonces, la OEA es el organismo internacional que está más presente en Bolivia. Y no porque ahora haya una reunión de la Unasur la OEA va a perder su papel.
Entrevista publicada en revista Cosas el 26 de septiembre de 2008.



















Bueno…pues se necesita que llegue Tarzán porque hay que ponerle orden a varios monos… el proyecto de la Concertación tiene aun mucho que ofrecer al país…pero corre el riesgo de no ser capaz de llevar a cabo aquello que aspira…se necesita alguien que ordene un poco las filas…un abrazo
[...] José Miguel Insulza: “Me encanta ser el candidato con menos rechazo” [...]
[...] José Miguel Insulza: “Me encanta ser el candidato con menos rechazo” [...]